Las Tres María
En la noche del 5 de enero. Si miramos al cielo nocturno, en el cinturón de Orión, podemos vislumbrar tres estrellas casi en línea: las Tres Marías.
Tres estrellas que cada año llegan con nuevos propósitos. Cerramos un ciclo y damos la bienvenida a otro.
Agradecemos todo lo vivido y abrimos los brazos a lo que está por venir.
Tres estrellas cargadas de poder.
La primera, este año, trae el don de la claridad.
Te otorga la capacidad de ver las cosas tal y como son, sin juicio.
Ecuanimidad.
Ilumina tu camino, sea cual sea, y así está bien.
La segunda estrella trae la cualidad del alineamiento.
Permite centrar pensamientos y sentimientos.
Alinear cuerpo y mente.
Dando la capacidad de discernir lo que sientes y lo que piensas, y desde ahí, permitir que ambos dialoguen.
La tercera, la coherencia. Poder actuar bajo ese alineamiento Que tus actos vayan en consonancia con lo que piensas y sientes. Que tus palabras, tus gestos, tus movimientos apunten en la misma dirección.
Estas tres estrellas te otorgan la claridad necesaria para vivir de acuerdo con tu sentido de vida, siendo auténtica, auténtico.
Respetándote y respetando a todos los seres sintientes.
Luz que permite ver y distinguir.
Discernimiento.
Presencia ecuánime y espaciosidad, para que cuerpo y mente toquen la misma melodía.
Sentir y pensar bailan en sincronía,
componiendo una serena armonía.
Calma.
Y desde ahí, expresar y compartir.
Alineados.
En coherencia.
Repartiendo sabiduría, Amor, Gratitud, Compasión, Bondad…
